En 1971 "The Rolling Stones" se encontraban en un estado de gracia compositivo y como banda, había dejado atrás a Brian Jones (nunca mejor dicho) había producido los que podrían considerarse sus dos mejores discos ("Let it bleed" y "Sticky Fingers") con Mick Taylor como substituto del "tóxico" guitarrista. El único problema era que las adicciones de sus guitarristas comenzaban a ser evidentes y trabajar ya no era tan fácil como antes.
Pues bien, el el 72 comienzan a trabajar en lo que sin duda sería su "tour de force" su obra más dificil, extensa y problemática. ¿Su mejor disco? ¿Un disco sobrevalorado? ¿Bien producido? ¿Mal producido? la respuesta a todo eso, es Si y No.
El disco mana fuertemente de todas las influencias de los Stones, blues, rock and roll clásico, gospel, country, una gran deuda ¿verdad?.
El disco se grabó en Francia, hecho que comenzaría a ser habitual en los próximos discos, el problema es que se hizo en condiciones no muy aconsejables, las drogas, el estado del equipo, cada uno trabajando desperdigado y cuando su estado físico se lo permitía. Grabado en la casa de Keith Richards, allí se iban acumulando personas, camellos, sus novias y sus mascotas si era necesario, llegando a estar viviendo allí unas 70 u 80 personas. Eso unido a problemas eléctricos y a la humedad reinante no da una idea sobre como se llevó a cabo esa grabación.
Porque la verdad, hay quien afirma que este es el mejor disco de los Stones pero para mi, me parece que si bien es mejor que el materia que vendría después (sin contar It's Only Rock and Roll), es más bien un disco con demasiado relleno y muchos ejercicios de estilo, ¿necesito una canción?, pues toco un blues.
No obstante hay grandes temas en este disco "Rocks Off", "Tumbling dice", "Sweet Virginia", "Happy", "Shine a light" o "Loving Cup" , solo ellos saben porque se obsesionaron con sacar un disco a mi modo demasiado extenso, en vez, de uno más corto pero con todos los temas buenos, supongo que les pasó como a los Beatles con el "White Album" pero años más tarde (siempre un paso atrás chicos).
Algunas canciones se notan mal producidas, Jagger ha declarado que hubo problemas con las versiones finales y con las mezclas de las mismas, por ejemplo en "Tumbling dice" hay muchas canciones en los que la voz de Jagger queda sepultada entre todos los instrumentos, pero es en esta donde más se nota.
Aparte del sonido característico de este grupo es de destacar el uso de secciones de viento como cierto hilo conductor del disco, un claro indicativo de su amor por la música negra, la presencia de Billy Preston también debió influir en este hecho.
En definitiva un disco de obligada escucha, pero que tal vez ha sido mitificado con el paso del tiempo, es bueno, pero tuvieron obras mejores y mas consistentes.
